¿Cómo planear la educación de nuestros hijos?

enero 08, 2016

Para todo padre o madre responsables, pensar en la educación que recibirá nuestros hijos es un asunto que nos quita el sueño y nos pone “los pelos de punta” y es natural, porque de ahí dependerá el desarrollo mental y profesional de ellos. El sistema educativo mexicano actual sufre de toda clase de problemas y circunstancias que lo han convertido en uno de los peores a nivel mundial. Las políticas educativas de los últimos treinta años sólo han agravado cada vez más el deteriorado sistema y no se ve solución importante, al menos en el futuro próximo. La última gran idea fue denostar y criminalizar a los maestros, terrible error de consecuencias inconmensurables.

Mientras todo esto sucede, las escuelas particulares intentan ganarle terreno (y clientela) a las escuelas públicas pero, en la mayoría de los casos, en lugar de innovar en sistemas educativos y de comprensión pedagógica y psicológica del niño, han entrado en la vorágine de la “competencia comercial” haciendo de la educación un mercado que se vende al mejor postor. ¿La víctima? La infancia. Los niños hoy sufren de algo que bien pudiera llamarse “acoso escolar”: tareas inmensas, horas interminables en la escuela que en ocasiones llegan a ser más de ocho (jornada laboral máxima permitida por nuestras leyes), competencia, métodos tradicionales que van en contra de la naturaleza del niño, estrés, agresión psicológica, bullying, etc., etc. Convirtiendo algo que debiera de ser una relación de amor con el conocimiento en un martirio inadmisible y perjudicial en todos los sentidos. Los resultados están a la vista de todos: tanto las escuelas particulares más caras como las más humildes escuelas públicas (con escasísimas excepciones) han dado magros resultados en todas las pruebas internacionales. Unas y otras han fracasado estrepitosamente en la labor de educar a la infancia en el camino de la ciencia, la investigación y el pensamiento matemático. Pero mucho peor quedan en los aspectos fundamentales del ser humano: lo filosófico, la cercanía a lo bello, lo humano. La historia, el arte y la cultura son piezas de museo en el sistema educativo actual.

En muchos países han surgido movimientos muy grandes y cada vez más poderosos de padres que deciden no llevar a los hijos a la escuela y asumir ellos el rol de maestros, asunto que conlleva muchas más complicaciones y dificultades y que tampoco garantiza, per se, una educación adecuada, pero sí refleja la inconformidad de muchos padres que deseamos lo mejor para nuestros hijos.

¿Qué esperamos de la escuela?

La escuela debiera ser el lugar ideal para los niños, en donde se le comprendiera, satisficiera sus necesidades psicoafectivas y despertara su curiosidad y apetito por el conocimiento. En donde le dieran herramientas para percibir el mundo como su hogar en donde todos tenemos cabida y respeto y, fundamentalmente, en donde pudiera transitar a ser un mejor ser humano: sensible, amoroso, sabio, conocedor de sus raíces y cultura, creador de un mundo mejor y más justo para todos.

Bien. Si tú, amable lector, has encontrado la escuela que logra esto ¡Aleluya! Lo has logrado. Apóyala, valórala, lucha por conservarla y… ¡¡¡¡avísanos de inmediato!!!!! Pero, si tú aún no encuentras esta escuela, mi mejor recomendación es que acerques a tu hijo a la estimulación musical de calidad. Parece broma, pero no lo es:

La neurociencia ha logrado comprobar que la actividad musical de calidad provoca una reacción cerebral incomparable. Prácticamente no hay parte del cerebro que no se vea favorecida por la actividad musical: el pensamiento matemático, el lenguaje, el desarrollo social, el movimiento, etc., etc. Integrando magistralmente todo conocimiento de manera que tenga relación con las diversas áreas cerebrales. Pero este tipo de educación debe ser constante, organizada, cuidadosamente planeada por especialistas y, sobre todo, con altos estándares de calidad.

Además, la música hace posible que todo ese cúmulo de conocimientos y habilidades, se logren de una manera feliz y divertida haciendo niños más felices y armoniosos; niños que aman su escuela porque en ella encuentran satisfactores reales y verdaderos; niños cercanos y ávidos de conocer, explorar y crear (que, dicho sea de paso, es la capacidad humana que permitirá hacer un mundo mejor) La sensibilidad que se logra a través de una actividad musical de calidad le permitirá al niño aquilatar a los otros, entender su propio valor como ser humano, estará mejor preparado para enfrentar los peligros de la enajenación y la drogadicción y será más consciente de los daños al entorno social, biológico y natural. En una palabra: un ser integralmente desarrollado. ¿Alguien podría pedir algo más?

El sistema educativo mexicano, perdido en su tragedia, ha olvidado el valor inmenso de la música o, peor aún, la vulgariza o comercializa. No lo hagas tú y acerca cuanto antes a tus niños a la maravilla de la educación musical temprana. Comienza hoy a crear un mundo mejor para tus hijos.

Pablo Torres Parés.

Enero 2016
Director del Centro de Estimulación Musical
www.estimulaciónmusical.org

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Sabías que…? “Villancicos”Diplomado en Educación y Estimulación Musicales 2016. Convocatoria

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